
Cómo convertir el plástico de los océanos en una moneda para combatir la pobreza.
En 2016 un grupo de amigos se reunió para pensar qué hacer y como dar una oportunidad a los inmigrantes que estaban llegando a las zonas rurales de Granada. Así surgió La Bolina, una asociación cooperativa que trabaja las tierras cedidas por el ayuntamiento de Lecrín para elaborar productos ecológicos y que trata de combatir la despoblación rural mientras proporciona un proyecto de vida a decenas de personas migrantes y refugiadas.