Cuando ‘calvas’ se escribe con A.

A Pelo

    Mujeres Acompañamiento Diversidad Concienciación
Ver historia

Maneras de actuar en esta historia.

Compra un producto o servicio

Difunde

#PiensoLuegoActúo

Compartir ya es una forma de actuar.

1 de junio de 2022

‘A Pelo’: Apoyo y lucha contra los prejuicios de la alopecia.

Pepo Jiménez.

“Me he pasado 23 años pensando 24 horas al día en mi pelo”. Así cuenta Júlia Vincent, de 34 años, profesora de química y actriz, la obsesión que ha dibujado su vida desde que a los 7 años fue diagnosticada con alopecia, una condición que en uno u otro grado padecen el 36% de las mujeres españolas.

 

Nadie, excepto ella, puede ni siquiera imaginarse lo que todo eso ha condicionado su vida, simplemente por el hecho de que la sociedad no entiende ni asimila que pueda haber mujeres de ‘cabeza brillante’, como les gusta autodefinirse: “Yo tenía que esconder mi calvicie, a cualquier precio (y cada vez el precio era más grande). No podía enseñar al resto del mundo que era calva”, confiesa Júlia.

 

Cuando los pelos se te caen a mechones sobre tus apuntes de secundaria. Cuando de un día para otro decides aparecer en clase con peluca, a una edad donde se fiscaliza hasta tu número de pestañas. Cuando te enjabonas el postizo en las duchas del gimnasio para simular tu ‘falsa normalidad’ o te pones la peluca incluso para ir al baño por la noche… cuando todo eso pasa (y así nos lo cuenta Júlia) es que has perdido tu vida y no has podido mostrar tu verdadera personalidad, porque todo está condicionado por una realidad que te excluye sin merecerlo.

“Mi peluca fue una cárcel”.

 

Ahora Júlia lo tiene claro: “Para mí la peluca fue una cárcel. Una forma de creer que tenía que encajar a cualquier precio… y no es así. Para algunas la peluca es la solución, pero para otras la solución es liberarse”.

 

Júlia Vincent con peluca y sin peluca. Pepo Jiménez.

 

Y de esa cárcel se liberó, pero con ayuda, porque la coraza de autoprotección es tan grande que no te das cuenta de lo destructiva que es. Un día decidió hacerse una fotos para su tienda de pelucas. Le pidieron unas con el postizo puesto y otras sin él:  “Las fotos tuvieron una inmensa repercusión. La gente hablaba muy bien de mí, no de la peluca, sino del hecho de que saliera sin pelo. Por un segundo sentí agradecimiento de ser calva. Y esta gota dorada en medio de una gran oscuridad fue el sentimiento que perseguí a partir de entonces. Fue cuando decidí salir del armario de la alopecia”.

 

Con toda esa energía liberada tras 23 años de obligatoria contención, Júlia encontró una nueva necesidad: repartir y recuperar el tiempo perdido. Buscar ese espejo donde mirarse, donde compartir risas y penas vividas. “Estuve buscando en Internet a pelonas que habían pasado por todo esto para intentar construir algo nuevo”.

 

Así nació ‘A Pelo’.

“Todas nos hemos sentido alguna vez la única calva del mundo”,

Júlia Vincent, A Pelo

Algunos datos

“A un hombre rapado no se le juzga, pero si una mujer no tiene pelo se piensa que tiene cáncer”. Cristina Fernández, ‘A Pelo’.

Según un estudio de la Facultad de Medicina de Sevilla, el 36% de las mujeres sufren algún tipo de alopecia.









Sabemos que estas historias relacionadas también te van a molar.

Networking para mujeres lesbianas y bisexuales.

Networking para mujeres lesbianas y bisexuales.
    Mujeres Género Emprendimiento

Acogida para las mascotas de víctimas de violencia.

Acogida para las mascotas de víctimas de violencia.
    Mujeres Perros Niños

Integración e inserción para mujeres refugiadas de Ucrania.

Integración e inserción para mujeres refugiadas de Ucrania.
    Mujeres Refugiados Ucrania

Yo reservo con Las Kellys.

Yo reservo con Las Kellys.
    Justicia Social Derechos Hoteles
/