Carles Tamayo nos acerca a la historia de María Elisa Ojeda Acosta (En Bici Sense Edat), que nos enseña cómo devuelven la sonrisa a personas con movilidad reducida y que, con un simple paseo, pueden recuperar recuerdos, ilusión e incluso, a veces, las ganas de cantar. Y como diría Jaume, siempre nos quedará la Barceloneta.